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martes, 24 de marzo de 2015

LOS DÍAS GRISES

Días grises los tenemos todos en todos los ámbitos de nuestra vida y, por desgracia, el sábado nuestro club
tuvo una tarde gris (muy oscuro) que nos dejó muy tocados a todos los que estábamos en la piscina Los Llanos. Todo lo que podía salir mal, salió mal. Ese es el resumen perfecto a una tarde aciaga en todos los sentidos y de la que vamos a intentar sacar lo positivo y enterrar lo que no nos sirva para aprender y ser mejores. Porque sí, volaron los 3 títulos de liga a los que optábamos camino de Albacete, y lo hicieron con total merecimiento. Pero no es menos cierto que ninguno de nuestros equipos se dio por vencido en ningún momento y el derroche de esfuerzo y trabajo fue constante hasta que los árbitros pitaron para finalizar los encuentros.
"No existe el fracaso, salvo cuando dejamos de esforzarnos" decía Mohamed Ali. Y nuestros equipos nunca dejaron de esforzarse y solo cuando los partidos concluyeron, hubo espacio para el descanso y la reflexión. Mientras tanto, lucha, esfuerzo y más lucha. Hasta el final. Desde infantiles a absolutos, el objetivo siempre fue ganar y el camino el trabajo, la confianza en una idea, el tesón y el esfuerzo. No todo se puede conseguir siempre, y el éxito a veces le es esquivo a uno, pero nosotros seguimos creyendo en nuestra idea de trabajo y de juego, y una mala tarde no nos va a apartar de este camino. Uno de los objetivos de la temporada se ha quedado a dos goles de diferencia. Pues toca levantarse y seguir trabajando para acercarnos lo más posible a los siguientes objetivos. Decía Michael Jordan: "He fracasado una y otra vez en mi vida, por eso he conseguido el éxito". A veces se necesita un impulso en forma de tropiezo para aclarar ideas, coger fuerzas y volver al sendero que nos trajo hasta aquí. Así que, reflexión y trabajo que queda un mes para la Copa de Waterpolo de Castilla la Mancha y menos de 40 días para la Fase de Ascenso a Segunda División Nacional.
Que la decepción por la derrota torne en inspiración y motivación para realizar un trabajo más duro y más constante, y saldremos de esto más fuertes y mejores. Nunca rendirse, siempre seguir.

Vamos con los partidos.

Inauguraban la tarde los equipos de categoría infantil. Nuestros pequeños con el claro objetivo de remontar el gol de desventaja que traían del encuentro de Albacete y poder alzar el título de liga delante de su afición. La grada, entregada a su equipo, no dejó de animar y apoyar a unos chavales que nos hicieron vibrar en todo momento.
Los visitantes plantearon un encuentro muy inteligente, con una defensa estable y férrea, tapando nuestra mayor arma ofensiva con hasta 3 hombres, y buscando el aprovechamiento de los pocos acercamientos con los que contaran a nuestra portería. Y les salió perfecto. Pronto cogieron ventaja y, pese a que el marcador llegaría empatado al descanso y la igualdad en el juego era considerable, la sensación de que todo salía según lo planeado por los albaceteños y que costaría mucho poder romper esa igualdad estaba ahí.
Cuando los visitantes cogieron ventaja en el marcador ya no fuimos capaces de plantear los ataques con tranquilidad y buscando hacer daño donde de verdad se podía, sino que casi a la desesperada, los ataques consistían en pases largos de un brillante Antonio y jugadas individuales por parte de Curro, Alejandro y Jose. Ahí, la defensa visitante se sintió cómoda y al final, entre el nerviosismo y la desesperación, la ventaja de los albaceteños se fue ampliando hasta llegar al 3-6 final. No pudimos parar su buen juego en la boya y al final lo pagamos.
Aun así, el encuentro de nuestros infantiles fue digno de admiración. Su empeño en obtener la victoria les llevó a no dejar de luchar hasta el pitido final. Curro, autor de los 3 tantos locales, luchó contra todo y contra todos para poder conseguir tantos con los que ayudar a su equipo. Jose, Alejandro y Hugo  hiceron todo el daño que pudieron por el flanco izquierdo, pero el portero visitante realizaría una gran actuación y poco a poco fue cerrando nuestras opciones de victoria. Destacar el enorme encuentro realizado por nuestro meta Antonio, que mantuvo al equipo en el encuentro en los malos momentos con grandes intervenciones y que demostró el gran momento de forma en el que se encuentra; y la gran defensa mostrada por Carlos, Miguel y Mario, que ayudaron a que la ventaja no se ampliara mientras el ataque buscaba caminos por los que hacer daño. Una pena que se escapara el título pero vuestra gran victoria fue llenar las gradas de Los Llanos y encandilar como lo hicistéis a una afición entregada a vuestro juego y esfuerzo. Trabajando así es seguro que el futuro traerá grandes recompensas a este equipo. Enhorabuena chicos, estamos orgullosos de vosotros.

Por el equipo infantil valdepeñero jugaron: Antonio, Hugo, Curro, Alejandro, Miguel Ángel, Carlos, Mario, Pablo, José y Sergio.

¡¡GRACIAS AFICIÓN!!
A continuación llegaba el turno de los cadetes. En un partido roto desde casi el principio, y en el que nos tocó ir contracorriente en todo momento, los albaceteños mostraron que llegaban en su mejor momento de la temporada y a nosotros nos faltó algo de fuelle. Sin embargo, nuestros cadetes no le perdieron la cara al partido en ningún momento y presionaron al rival hasta el final intentando luchar por un campeonato que ya en el descanso parecía casi decidido.
El equipo se mostró algo roto desde casi el principio, con los jugadores muy abiertos, las líneas de pase irregulares y buen juego solo por "arreones". El press de los visitantes planteó dudas en nuestros chicos y por ahí se comenzó a escapar el partido. Alarcón y Yenes lo dieron todo por llegar hasta arriba y crear peligro, pero faltaba combinación en los últimos metros y, pese a la cantidad de balones que dominaban Ojeda y Camacho en 5 metros, al final faltaba ese último toque o salto para conseguir lanzar o pasar en la mejor posición posible. Ojeda tiró del equipo en el primer tiempo y a través de él llegaron nuestras mejores ocasiones; en la segunda mitad cogería el testigo Camacho.
Pese a tanto esfuerzo, lo cierto es que los rivales mostraron un acierto sorprendente cara a puerta y la ventaja se fue ampliando poco a poco en el marcador para desesperación local. Además, muchos de nuestros jugadores eran de categoría infantil y ya llevaban un partido en las piernas, y el cansancio hizo mella y la distancia se fue ampliando poco a poco.
La victoria y el título serían para los albaceteños, pero nuestros cadetes se quedaron con nuestra admiración y orgullo por no rendirse nunca y no dejar de luchar en ningún momento. Ni la edad de los contrincantes, ni las bajas ni el resultado adverso pudo con ellos y dieron todo lo que tenían hasat el pítido final. Enhorabuena chicos.

Por nuestro equipo cadete formaron: Antonio, Hugo, Curro, Alejandro, Ojeda, Camacho, Alarcón, Yenes, Cantero, Antonio II, José, Mario y Sergio.

Y por último, llegaba el turno de los equipos absolutos. Partíamos con ventaja de un gol tras la victoria obtenida en su piscina el pasado 18 de Enero, pero nadie pensaba ni en la ventaja ni en los resultados anteriores. Sabíamos que estos partidos solo se pueden vencer si sales al 100% física y mentalmente desde el pitido inicial y eso fue lo que intentamos.Sin embargo, quizá atenazados por los nervios, la presión autoimpuesta de tener que lograr la victoria sí o sí en nuestra casa, las ganas de mostrar nuestro potencial y de poder agradar a nuestra afición o simplemente por el nerviosismo propio de los partidos, maximizado por tratarse de una final en toda regla, no nos permitió mostrar nuestra mejor versión en prácticamente ningún momento. Decía Phil Jackson que "obsesionarse con ganar resulta contraproducente, sobre todo si te lleva a dejar de controlar tus emociones". Quizá esa sensación de "tener que ganar" porque era nuestra obligación, porque así lo habíamos hecho los dos años anteriores y era "lo que se esperaba de nosotros" nos agarrotó los músculos y no nos dejó pensar con claridad. El caso es que el título voló y nuestro porcentaje de culpa en que eso ocurriera se me antoja muy alto.

Comenzamos bien plantados en el campo ambos equipos, tanteándonos, y con dos goles, uno para cada conjunto, en apenas 3 ataques. Héctor abría la lata pero en el siguiente ataque los visitantes lograban el empate con un lanzamiento lejano. Las cartas sobre la mesa nada más comenzar. A partir de ahí cogimos el dominio del balón y comenzamos a marcar el ritmo de juego. Algo torpes en la circulación, mostrando dudas a la hora de enfocar los ataques, pero llegando bien a la portería rival. En defensa, aunque forzábamosa al rival a jugar una y otra vez por dentro o a realizar lanzamientos muy forzados, lo ciertos es que acababan casi todos sus ataques. Los albaceteños aprovecharían una superioridad (gozarían de hasta 14 superioridades a lo largo del encuentro, casi el doble que nosotros) para ponerse por delante y ya no dejar de mandar en el marcador durante el encuentro. Llegaríamos al final del cuarto con el 1-2 en el electrónico y la sensación de que nos faltaba algo dentro del agua.

No resolvimos nuestras dudas y comenzamos a jugar a rebufo del rival. Sus posesiones duraban más y , sobre todo, tenían más sentido y peligro. Nosotros llegábamos arriba pero no mostrábamos ni movilidad ni ideas. Todo quedaba a la inspiración individual. Conseguimos empatar gracias a un gol de Álvaro, pero antes del descanso los visitantes se pondrían 2 arriba gracias a dos desajustes defensivos. Bastante desconcertados y alejados del plan trazado, veíamos como se nos escapaba el título. Había corazón pero faltaba cabeza.


Los visitantes lo tenían muy claro y comenzaron a blindar su portería y jugar los ataques a la inspiración de la boya. Y ni eso supimos parar. Torpes arriba, no nos salía nada. Pases malos, lanzamientos a la desesperada, desorden y dudas, muchas dudas. El juego se endureció bastante y cada balón valía muchísimo. Y perdimos unos cuantos. Aun así, entre tanto desconcierto, no dejamos de luchar. Recortamos distancias gracias a un golazo de Edu,  pero dos nuevas superioridades ponían a los visitantes 3 goles arriba al final del 3er cuarto. 3-6. Difícil, muy difícil se había puesto el partido. Perdidos y faltos de fuerzas, las miradas comenzaron a bajar. Sin Prometeo que robara el fuego, sin nadie que nos rescatara de nuestra propia melancolía, decidimos que luchar como equipo era lo que mejor sabíamos hacer y que si tocaba perder, no sería por falta de esfuerzo. Pero era increible, no dábamos crédito. Todo lo que podía salir mal, salía mal. Cada rebote, cada balón dividido, era suyo, y no podemos culpar solo a la mala suerte. Nuestros lanzamientos eran repelidos, o bien por su portero o por los palos, mientras que los suyos, que solían venir de jugadas de superioridad, nos ponían en serios aprietos.

Y llegó el último cuarto. Tocaba salir a la desesperada y luchar por lo que parecía imposible. Aumentamos la presión a prácticamente todo el campo, pero ni ahí conseguimos sacar ventaja. Cada balón que caía cerca de nuestros 5 metros era castigado con exclusión, mientras nuestros ataques era fugaces y erráticos. De nuevo más corazón que cabeza. Álvaro nos puso a dos goles al comenzar el cuarto, pero los albaceteños lograrían dos nuevos goles y una ventaja máxima de 4 tantos gracias a dos nuevas superioridades. Conseguimos recortar dos tantos, más por fuerza y tesón que por juego, pero cuando ya no podíamos fallar ni una vez más, los visitantes lograron un nuevo gol para un definitivo 6-9 que les dab el título. Justo vencedor del encuentro y de la liga, a ellos les tocaba celebrar y a nosotros reflexionar.

Por el equipo absoluto formaron: Cifu, Ricky (1), Ojeda, Edu (1), Chete, Héctor (1) y Nandis (1); Borja, Pincho, Álvaro (2), Javier, Nicola y Joselu.

No estuvimos ni cerca de mostrar nuestra mejor versión en el encuentro del sábado y eso nos llevó a la derrota. No supimos reaccionar y cambiar de plan cuando este no salía, y al final se nos escapa el primer título de la temporada. Volveremos.
Porque al final lo que hace grande a un equipo no son sus victorias sino su capacidad de levantarse ante las derrotas. Tras dos años de éxitos en la liga doméstica, este curso salió cruz y hay que asimilarlo y utilizarlo como una excusa para seguir creciendo. Volveremos. Mejores y más fuertes.


Y esto es lo que dan de sí las tardes grises. Puede que se lleven por delante parte del trabajo y la ilusión de un proyecto, pero en ningún caso se llevarán las ganas de seguir luchando y creciendo. El proyecto del Waterpolo Valdepeñas sigue más vivo que nunca, y con esta cantera y esta afición, pensar en otra cosa sería insultante. Vamos a seguir trabajando y luchando por mejorar y ser cada día un club, una familia, más fuerte y grande. Hasta la próxima.

Pd.- Gracias a nuestra afición, por todo.

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